Imagina a dos hermanos gemelos idénticos.
🧬 Prácticamente el mismo ADN. La misma edad. Un punto de partida genético casi idéntico.
Ahora imaginemos que, al llegar a la edad adulta, sus vidas empiezan a ser muy diferentes.
Uno se mantiene activo, entrena su fuerza, cuida su alimentación, duerme bien y procura controlar el estrés.
El otro lleva una vida más sedentaria, duerme poco, come peor y apenas presta atención a estos hábitos.
Pasan 30 años.
¿Habrán envejecido de la misma manera?
Probablemente no. Y aquí empieza una de las partes más interesantes de la ciencia de la longevidad.
Nuestros genes importan, pero no lo son todo
Cuando hablamos de longevidad es habitual escuchar frases como: “En mi familia todos han vivido muchos años” o “Tengo buena genética”.
Y, por supuesto, nuestros genes influyen en nuestra salud y en cómo envejecemos. Pero tener una determinada genética no significa que nuestro futuro esté completamente escrito.
Los estudios realizados con gemelos son especialmente interesantes precisamente por esto. Al comparar personas que comparten prácticamente la misma genética, los investigadores pueden estudiar mejor la influencia que tienen el entorno y el estilo de vida.
Con los años, incluso dos gemelos idénticos pueden presentar diferencias en distintos aspectos de su salud.
Porque entre nuestros genes y nuestro futuro hay algo sobre lo que sí tenemos cierta capacidad de actuación:
nuestros hábitos.
Dos vidas diferentes, dos formas de envejecer
Volvamos a nuestros gemelos.
Mientras uno ha mantenido su masa muscular y su fuerza durante años, el otro ha llevado una vida sedentaria.
Uno ha cuidado de manera habitual su alimentación; el otro no tanto.
Uno duerme siete u ocho horas habitualmente; el otro lleva años durmiendo cinco.
Son pequeñas diferencias que quizá a los 30 años no parezcan demasiado importantes.
Pero ¿qué ocurre cuando las repetimos durante 10, 20 o 30 años?
Ahí está una de las claves.
La longevidad no se construye con una decisión extraordinaria, sino con muchas decisiones pequeñas repetidas durante años.
No hablamos de hacerlo todo perfecto. Ni de vivir pendientes de cada comida o de cada hora de sueño.
Hablamos de entender que lo que hacemos hoy también forma parte de cómo queremos encontrarnos mañana.
No se trata solamente de vivir más
Cuando hablamos de longevidad, existe una idea que para nosotros es fundamental.
No queremos simplemente añadir años a nuestra vida. Queremos llegar a esos años con salud, autonomía y calidad de vida.
Porque cumplir 80 años es una cosa.
Llegar a los 80 pudiendo caminar con autonomía, levantarte de una silla con facilidad, viajar, jugar con tus nietos o continuar haciendo aquello que te gusta es otra muy distinta.
Por eso cada vez se habla más de envejecimiento saludable.
Y para conseguirlo hay varios pilares especialmente importantes: mantenernos activos, trabajar la fuerza y la masa muscular, cuidar nuestra alimentación, descansar adecuadamente y prestar atención a nuestra salud de forma global.
¿Podemos saber cómo estamos envejeciendo?
Aquí aparece otra pregunta interesante.
Si nuestra edad cronológica (los años que aparecen en nuestro DNI) no explica por sí sola cómo estamos envejeciendo, ¿podemos conocer mejor nuestro punto de partida?
Precisamente esta pregunta está detrás de nuestro Método CHRONOS.
En Farmacia Olympia hemos creado CHRONOS para acercar la longevidad a la vida real.
No queremos hablarte simplemente de vivir 100 años.
Queremos ayudarte a conocer cómo estás hoy y qué aspectos puedes trabajar pensando en tu salud futura.
Para ello ponemos el foco de forma personalizada en diferentes pilares relacionados con la longevidad, como la nutrición, la fuerza, el descanso y otros hábitos de vida.
Porque dos personas de 50 años pueden tener la misma edad y encontrarse en situaciones completamente diferentes.
Igual que nuestros dos gemelos.
Tu genética es el punto de partida, no toda la historia
No podemos elegir los genes con los que nacemos.
Pero sí podemos decidir salir a caminar hoy.
Podemos entrenar nuestra fuerza.
Podemos cuidar lo que comemos.
Podemos intentar dormir mejor.
Y podemos empezar a prestar atención ahora a la persona que queremos ser dentro de 10, 20 o 30 años.
Porque quizá la pregunta más interesante sobre longevidad no sea:
“¿Cuántos años voy a vivir?”
Sino:
“¿Cómo quiero vivir esos años?”
En Farmacia Olympia, en Soria, podemos ayudarte a descubrir tu punto de partida y empezar a trabajar en tu longevidad con nuestro Método CHRONOS.
Porque tus genes importan. Pero tus hábitos también cuentan tu historia.