A los 40 probablemente todavía no pensamos demasiado en cómo estaremos a los 70. Y precisamente por eso es un momento fantástico para empezar a hacerlo.
Cuando desde Farmacia Olympia hablamos de longevidad, no nos referimos simplemente a vivir más años. Nos interesa algo mucho más importante: llegar a mayores con salud, fuerza, autonomía y ganas de seguir haciendo cosas.
Y para conseguirlo no existen fórmulas mágicas. Muchas de las decisiones que más pueden influir en cómo envejecemos son sorprendentemente sencillas.
Como farmacéutico, estas son 5 cosas que empezaría a cuidar a partir de los 40.
Entrena fuerza: piensa en el músculo como tu «plan de jubilación»
Si hay algo que merece la pena cuidar a partir de los 40 es nuestra masa y función muscular.
Con el paso de los años tendemos a perder músculo y fuerza. El problema no es estético: necesitamos nuestros músculos para mantener nuestra independencia cuando seamos mayores.
Levantarnos de una silla, subir escaleras, cargar la compra o poder agacharnos y volver a levantarnos dependen de nuestra capacidad muscular.
Por eso, además de caminar y mantenernos activos, merece la pena incorporar entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana, adaptándolo siempre a nuestra condición física.
Piensa en cada entrenamiento como una pequeña inversión que estás haciendo para tu yo de 70 años.
No esperes a encontrarte mal para cuidar tu salud
Uno de los grandes cambios que podemos hacer a los 40 es pasar de una medicina únicamente reactiva a una mentalidad más preventiva.
Conocer nuestra presión arterial, colesterol, glucemia y otros factores de riesgo, realizar los controles y cribados que correspondan y revisar nuestros hábitos puede ayudarnos a detectar problemas antes de que aparezcan sus consecuencias.
Hay factores como la hipertensión o el colesterol elevado que pueden no producir síntomas durante mucho tiempo.
Por eso, desde la farmacia repetimos algo importante:
sentirte bien no siempre significa que todo esté bien.
La prevención también es longevidad.
Protege tu sueño
A los 40 tenemos trabajo, familia, obligaciones, preocupaciones y una pantalla que parece empeñada en acompañarnos hasta la cama.
Y muchas veces lo primero que sacrificamos es el sueño.
Dormir adecuadamente forma parte de cualquier estrategia seria de salud y longevidad.
Mantener unos horarios razonablemente regulares, reducir pantallas y estimulantes por la noche y crear unas buenas condiciones para dormir son pequeños hábitos que merece la pena cuidar.
Y si existe insomnio persistente, ronquidos importantes, pausas respiratorias o excesiva somnolencia durante el día, nuestra recomendación no es simplemente buscar algo para dormir: conviene consultar y estudiar qué está ocurriendo.
No busques en un suplemento lo que todavía no haces con tus hábitos
NMN, NAD+, resveratrol, magnesio, omega-3, creatina, vitamina D…
El mundo de la suplementación y la longevidad está despertando muchísimo interés y existen líneas de investigación muy interesantes.
Pero como farmacéuticos creemos que debemos poner cada cosa en su sitio.
Ningún suplemento sustituye al ejercicio, una buena alimentación, dormir correctamente, no fumar o controlar nuestros factores de riesgo.
¿Significa eso que los suplementos no sirven?
En absoluto.
Significa que deberían utilizarse cuando tienen sentido para esa persona.
No todos necesitamos lo mismo, ni las mismas dosis, ni durante el mismo tiempo. Además, algunos complementos pueden interaccionar con medicamentos o no ser adecuados en determinadas situaciones.
Por eso nuestra recomendación es siempre personalizar antes de suplementar.
Tu longevidad empieza hoy
Quizá dentro de 30 años no recuerdes el entrenamiento que hiciste hoy, la ensalada que elegiste para comer o aquella vez que decidiste acostarte antes en lugar de seguir mirando el móvil.
Tu cuerpo probablemente sí.
La longevidad no se construye con una decisión extraordinaria, sino con pequeñas decisiones repetidas durante muchos años.
En Farmacia Olympia, en Soria, entendemos la longevidad desde la prevención, la evidencia científica y el consejo farmacéutico personalizado.
Porque quizá la pregunta no sea únicamente cómo vivir más años, sino algo mucho más interesante:
¿qué puedo hacer hoy para llegar mejor a ellos?
Porque cuidarte hoy es invertir en tu futuro.